lunes, 15 de octubre de 2012

Dieciséis.

A Alex le dieron el alta a la mañana siguiente, alegando que "sólo era cuestión de esperar a que recuperase la memoria" y que "allí no podían hacer nada más por él".
Jack estaba de los nervios en el coche, de camino al hotel. En realidad los tres lo estaban. Menos Alex, que permanecía en su burbuja de "no sé de qué coño habláis".
No le habían dicho nada del concierto del día siguiente, pero miraba casi con miedo sus móviles, a la espera de que en cualquier momento les llamasen para adelantar el soundchek, que era lo que solían pasar con sus actuaciones más grandes.
- Oye, Alex, ¿te importa que te demos otra hostia para ver si así te acuerdas de algo? -soltó Zack, de lo más normal, mientras conducía.
- Como no me acuerde de todos tus apellidos para poder cagarme en tu estampa propiamente, lo dudo -replicó Alex, con una media sonrisa.
Zack chasqueó la lengua, soltando una carcajada.
- De todas formas, peor de lo que estabas no ibas a quedar...
Rian rió por lo bajo, y Alex les propinó una bonita colleja a cada uno.
- ¡Ah! De eso sí que te acuerdas, ¿Eh, capullo?
Volvieron a reír los tres; a excepción de Jack, que era el que estaba empezando a automarginarse de las conversaciones de grupo. Porque no le hacía ninguna gracia la situación, y se veía incapaz de fingir una sonrisa en esos momentos.
No tardaron mucho en llegar, y aparcar en el parking del hotel, con intenciones de ir a comer fuera, justo cuando sonó el móvil de Alex.
Mal asunto.
Metió la mano en el bolsillo de su chaqueta y contestó, con normalidad.
- ¿Diga? [...] ¿Eh? ¿Qué Matt? Yo n-
Rian le quitó el móvil de las manos y lo cogió él, alejándose del grupo para poder contarle como estaban las cosas a Matt, que ya estaba metiéndoles prisa para hacer una primera revisión de sonido esa noche.
- Joder, es frustrante no poder ni poder contestar a las llamadas, porque no eres capaz de recordar si quien te llama es conocido o desconocido -Alex se dejó caer con la espalda apoyada en una farola, con un suspiro.
- Venga, pasará pronto, Lex. Ya has oído a los médicos -suspiró Zack.
- Los médicos son unos hijos de puta -susurró Jack, tan bajo que pensó que nadie le oiría; pero no cayó en la cuenta de que Zack todo lo oye. 
- Quieres callar. Que encima de olvidadizo le vamos a tener depresivo. Anda, que tú también, después de tod- 
Zack se calló ante la amenazadora mirada que le dirigió Jack cuando casi menciona "lo inmencionable". Se negaba a hablarle a Alex de su relación. 
¿Y si le empezaba a mirar con asco? ¿Y si quería apartarse de él? No. De ninguna manera. Ya bastante tenía con tenerle lejos lo que se dice mentalmente hablando, como para tener que soportar estar lejos de él físicamente. 
- ¿Eh? ¿Después de qué, Zack? -preguntó Alex, extrañado, que se había dado cuenta de la forma de rehuír la mirada de Jack.
- Ehm...
Justo en ese momento, volvió Rian para reunirse con ellos, devolviéndole el teléfono a su dueño, y librando a Zack de tener que pensar una excusa mala. 
Pero casi prefería haberse tenido que inventar cualquier tipo de excusa que no escuchar lo que venía a continuación.
- A ver, chicos, os voy a ser claro. Estamos bien jodidos. He hablado con Matt.
- ¿Qué pasa?
- Bueno... -inspiró hondo- Ha estado hablando con la discográfica. O les damos el concierto del siglo y dejamos el nombre del grupo por las nubes, o terminan el contrato con nosotros.
- ¡¿QUÉ!? -gritaron a la vez Merrick y Barakat. 
Rian asintió, mientras se llevaban las manos a la cabeza ante un Alex que seguía sin pillarlo del todo. Pero presentía que tenían un problema grande. Incluído él.
- P-pero no podemos tocar mañana. Alex ni siquiera se acuerda de la letra de las canciones -susurró Jack, mirando a Alex.
- No lo sé, Jack, pero tenemos que dar ese concierto. Y bien -contestó Zack.
Se quedaron en silencio los cuatro, sentados en el bordillo de la acera, mirando a la nada mientras trataban de pensar en algo.
Hasta que Jack alzó la cabeza.
- Puedo hablar con alguien que tal vez esté dispuesto a echarnos un cable.
- ¿Quién?
- Simple Plan aún está en la ciudad.


Al cabo de un par de horas, entraban a empujones cinco chicos por la puerta del recinto donde se iba a llevar a cabo el concierto al día siguiente.
- Jooooder, sí que era grande -soltó David, mirando a su alrededor.
- Te lo dije -sonrió Jack, revolviéndole el pelo en cuanto llegaron hasta donde se encontraban ellos.
Los chicos se saludaron entre ellos, ya que se conocían de alguna que otra noche de fiesta juntos no muy lejana. Aunque tuvieron que volver a presentarse para Alex, cómo no.
- Al calvo ni caso, ¿eh? Que no hace más que mandar -rió Seb por lo bajo, aprovechando para meter zizaña con Alex.
- Deja a mi calvo -protestó Chuck, dándole una colleja ante la satisfecha mirada de Jeff, provocando una inevitable pelea de broma entre Seb y él, lo que les llevó a acabar rodando por el suelo.
- Eeeeeh, pero dale como Dios manda, Chuck, que se trata de mí, se lo merece -reía Jeff,  tratando de malmeter más todavía, divertido. 
- Oye, venga, estaos quietos, joder, que parecéis críos y esto es serio -se quejó Pierre, con uno de los brazos de David rodeando su cintura.
Jack sonrió. Lo habían arreglado.
Se dio cuenta de que David le estaba mirando y le dedicó una sonrisa, a la vez que articulaba con los labios un "me alegro mucho".
- A ver, chicos -suspiró Zack- Lo único que se nos ocurre es que nos "ayudéis a dar el concierto. Será como si compartiéramos cartel. Pero a Alex no le da para aprenderse las 15 canciones del set-list de aquí a mañana...
- No hay problema, tío -Pierre le dio una palmada en el hombro- Se nos da bien improvisar. Sobre todo a mí, que vivo con cuatro niños pequeños -sonrió.
Aunque se llevó un par de collejas.
Alex rió, le gustaban aquellos chicos. Se apoyó en Jack inconscientemente, y este pasó un brazo por sus hombros casi al instante, sin pensarlo. Se extrañó por el gesto, por lo familiar que resultaba parecer para el otro chico, pero no se apartó; se sentía a gusto así, por lo que rodeó la cintura de Jack con un brazo, escuchando a los demás discutir sobre cuestiones técnicas. Sobre él, y sobre cuántas canciones tendría que aprenderse en menos de 24 horas. 
No sabía si iba a ser capaz, y la idea le agobiaba. 
Jack se dio cuenta de ello y le dedicó una mirada de comprensión, susurrando muy bajito.
- Puedes hacerlo. Podemos hacerlo.

¿Sabéis qué? Que este capítulo tiene dedicación propia. Porque va a dedicado a mi preciosísima Icíar, que se me hace mayor mañana. Porque quiero felicitarla y hacer público (más) lo mucho que la amo y lo increíble que es. Gracias por hacerme feliz <3
Al resto espero que os guste el cap. y que no queráis seguir decapitándome después de él x) Lo arreglaré pronto, I promise. Y gracias por leer, sois estupendos :')

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