Jack lo oía todo de lejos, confundiendo sonidos.
Se mezclaban las risas de fondo de los chicos jugando a las cartas, las explicaciones entre lágrimas que le daba Taylor al otro lado del teléfono, el sonido de los latidos de su corazón, que tras haber parado durante un segundo apenas unos minutos antes, ahora iban desbocados.
Dejó caer el móvil al suelo, haciendo que sus piezas se desparramasen, sobresaltando a Zack y a Rian con el golpe.
- ¿Jack?
Dejaron de reír cuando Jack les miró a los ojos, entendiendo que de pronto que algo iba mal.
- Jack. ¿Qué pasa? Nos estás asustando, tío -Zack se levantó de la silla, apoyando una mano en el hombro del otro chico.
Pero no respondió.
- Jack, joder.
- Era... era Taylor. Han... tenido un accidente... en el rodaje -susurró.
- ¿Y qué ha pasado? ¿Están todos bien?
- N-no. Alex...
Rian ató cabos. Algo le había pasado a Alex. Si no Jack no estaría así. Miró a Zack, preocupado, sin saber qué hacer a continuación.
- Vamos al hospital.
Los tres chicos irrumpieron en la sala de espera del hospital, donde se encontraron con Taylor y con Jordan, que rodeaba sus hombros con un brazo.
Tay alzó la mirada, con los ojos rojos de haber estado llorando, y se levantó para a abrazar a Jack aunque ni si quiera se conocían en persona. Jack le devolvió el abrazo, enterrando su cara en el pelo de Taylor, acariciándoselo mientras trataba de tranquilizarla sin perder la calma él mismo.
- Lo siento, Jack... Ha sido por mi culpa -sollozó.
- Sh. Se... se pondrá bien.
La chica asintió y se separó de él, secándose las lágrimas como pudo.
Los dos se volvieron para mirar a Rian y a Zack conversar con Jordan, con semblante serio.
- ¿Pero qué es lo que ha pasado? -preguntó Zack, sin enterarse de nada.
- ¿No os lo ha contado él? -Jordan señaló con un gesto de la cabeza a Jack.
- Qué va. Tampoco se ha enterado de nada. Se le ha caído el móvil al suelo.
Jordan suspiró, chasqueando la lengua.
- Han sido problemas técnicos. El director tenía demasiada prisa y dejó pasar por alto la supervisión del equipo... -hizo una pausa para tragar saliva- Antes de irnos al set de rodaje... vino el jefe de cámaras a hablar con él. Le dijo... le dijo que tenían problemas con los soportes de alguna de las cámaras móviles... pero él lo pasó por alto.
- Cosa que no debió haber hecho -intervino Taylor- porque... porque durante el rodaje... uno de esos soportes falló. Llevaba una de las cámaras grandes. Alex... -inspiró hondo- Alex vio que iba a caer sobre mí... y al apartarme, él...
- No sigas -susurró Jack- Por favor.
Rian y Zack se miraron entre sí, para después mirar a Jordan.
- ¿Qué han dicho los médicos? -preguntó Zack.
- No lo sé, no nos han dicho nada...
Jack respiró hondo, sentándose en una de las sillas, con la cara entre sus manos.
Si es que lo sabía. Esa puta sensación que llevaba teniendo todo el día. Tenía que haber hecho algo... cualquier cosa. Ni siquiera era capaz de llorar, estaba demasiado asustado para hacerlo.
Alex tenía que ponerse bien y punto.
El sonido de una puerta abriéndose le sacó de sus pensamientos, y sus ojos se centraron en un hombre que iba vestido con una bata blanca.
- ¡Doctor! -Taylor se levantó de golpe- ¿Cómo está?
Cinco miradas interrogantes se clavaron en el médico que acababa de salir de la habitación en la que estaba Alex. Este suspiró, comprobando los apuntes que llevaba en un informe.
- Está estable. Inconsciente, pero estable. En principio no presenta daños muy graves, pero hasta que no se despierte no se lo puedo garantizar al cien por cien.
Se hizo un silencio entre todos los presentes, que solo fue capaz de romper Jack, con apenas un susurro.
- ¿Podemos pasar a verle?
El doctor les dirigió una mirada de desaprobación, pero finalmente cedió, con un suspiro.
- Está bien. Pero no arméis mucho jaleo, necesita descansar.
Asintieron los cinco a la vez, poniéndose en pie para entrar a la habitación.
Todos se quedaron callados ante la imagen de un Alex tan indefenso, atado a tantos tubos y máquinas.
Jack se quedó apoyado en la puerta, con la mirada clavada en el suelo y un nudo en la garganta.
Zack le miró y chasqueó la lengua, pasando un brazo por sus hombros.
- Se pondrá bien. Ya sabes que no puede estar mucho tiempo sin tocarme las narices como buena rubia teñida que es.
Le sacó una pequeña sonrisa a Jack, que asintió, con un suspiro. Zack le revolvió el pelo, dirigiéndose al resto.
- Chicos, vámonos -hizo un gesto hacia Jack, y los demás asintieron, saliendo lentamente de allí, cerrando la puerta tras de sí.
Dejándoles solos.
Jack se armó de valor y respiró hondo, sentándose en el borde de la cama. Cogió una de las manos de Alex entre las suyas. Estaba entera manchada de la tinta del boli con el que le había escrito la nota esa misma mañana.
- Inútil -susurró, con una media sonrisa y los ojos llenos de lágrimas- Para la próxima vez escribe con lápiz.
Acarició su tatuaje con suavidad, sin obtener respuesta alguna por parte de Alex.
Necesitaba que se despertase, necesitaba contarle todo lo que sentía. Que en realidad le daba igual, que no había nada en el mundo que más desease que formar esa 'parejita' con él, como Zack decía.
Tenía que despertarse para... un momento. ¿y si no se despertaba? ¿Y si era más grave de lo que el doctor quería haberles contado?
Sacudió la cabeza.
Sé positivo por una vez en tu vida, joder. Hazlo por él.
Suspiró, estrechando la mano de Alex.
- Alex, yo... tienes que despertarte. Porque... porque te quiero, joder, tienes que hacerlo -murmuró.
Le miró, con una lágrima resbalando por su mejilla, esperando alguna reacción. Pero nada. Volvió a suspirar, bajando la mirada.
¿Cuánto tiempo iba a pasar así?
No mucho. Unos instantes después sintió la mano de Alex apretar la suya débilmente. Se sobresaltó, pero sonrió, mirándole emocionado.
- Vamos, Lex.
Alex abrió los ojos muy lentamente, parpadeando incómodo por la brillante luz, con un gesto de dolor.
- ¡Alex! Dios. Estás bien. Está todo está bien, te vas a poner bien, ¿sí? -las lágrimas mojaban las mejillas de Jack, esta vez lágrimas de alivio y emoción.
Alex le miraba, entre confuso y extrañado.
Abrió la boca para decir algo.
Tres palabras que hicieron que la sonrisa de desapareciese de golpe de los labios de Jack.
- ¿Quién eres tú?
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