martes, 14 de agosto de 2012

Tres.

- ¡Jack! Despierta, vamos, hazme caso -Alex sopló en el oído de Jack, intentando despertarle, sin mucho éxito.
- Mhmmm -murmuró Jack como única respuesta, sin abrir los ojos.
- Si no te despiertas ahora mismo, te juro que esconderé tu preciada película de Solo en Casa y no volverás a verla nunca más -se cruzó de brazos, sintiéndose ignorado.
- Aleeeex, déjame dormir -suspiró Jack, enterrando su cara en un cojín, tumbándose boca abajo.
Alex resopló, con fastidio, como un niño pequeño, tumbándose a su lado en silencio.
Pero Jack no podía seguir durmiendo. No teniendo a Alex al lado, enfurruñado, esperando por él para prestarle atención. Por lo que finalmente, con un largo suspiro, se dio la vuelta, apoyando la cabeza sobre su mano, y el codo sobre la almohada, mirando a Alex.
- Buenos días -bostezó, con una media sonrisa- Ya has conseguido lo que querías, ¿contento?
Alex le miró mal.
- No. Tres años después te despiertas, ya no me vale.
- Oh, perdone usted, no debería haber dejado que el pequeño principito se aburriese, mis disculpas -rió Jack.
- ¿Pequeño principito? ¿En serio, Jack? -Alex soltó una carcajada y se sentó sobre el regazo de Jack, que continuaba acostado.
- Sí. Igual de malcriado estás -bostezó de nuevo, con cansancio, debido a lo poco que había dormido- Ni siquiera me dejas dormir. Ahora me saldrán ojeras y tendré que cubrirlas con maquillaje para que no se noten y así no dejar de ser taaaaan sexy como soy -se quejó.
- Está bien, lo siento. Siento tener la culpa de que tengas que recurrir al maquillaje para seguir estando sexy -rió Alex- Pero levántate, va, que Rian y Zack se han ido a visitar a una prima de Rian y no me quiero aburrir hoy -bostezó él también, con una media sonrisa, apoyando las palmas de sus manos sobre el pecho de Jack, provocando en este una confortable sensación.
- Eres imposible, Alexander -suspiró Jack, ante tanta adorbailidad- Deja que me dé una ducha al menos.
- Vale, pero no te duermas debajo del agua -sonrió ampliamente, saltando fuera de la cama.
- Hmm lo intentaré.
Jack se tomó su tiempo para salir de la cama, desperezándose y haciendo un rato el vago, antes de encaminarse hacia la ducha.
Alex, que escribía entretenido en una libreta, alzó la vista para mirarle.
- Jack.
- ¿Aham? -se volvió para mirarle.
- Gracias por escucharme anoche.
Jack dulcificó su mirada, sonriendo levemente.
- No las des.
Alex le devolvió la sonrisa, y Jack retomó su camino hacia el baño.
- Jack.
- Quéee -suspiró.
- Siento no haberte dejado dormir.
- Ya, yo también lo siento -rió, entrando en el baño.
- Jaaaaaack.
- Jesús, qué quieres ahora.
- Que seguirás estando igual de sexy -bromeó Alex, garabateando más hojas.
- Lo sé -Jack rió, cerrando la puerta del baño, con un suspiro.
¿Cómo podía ser tan estúpido y tan adorable a la vez? 
Sacudió la cabeza.
Olvídalo, Jack. Olvídalo.

Media hora después se encontraban caminando sin rumbo fijo por las calles de Los Ángeles.
- ¿A dónde vamos? -preguntó Jack.
- No sé.
- ¿Qué vamos a hacer hoy?
- No sé.
Jack resopló.
- ¿Vamos a empezar a caminar sin rumbo por una ciudad que ninguno de los dos conoce hasta que nos perdamos y tengamos que coger un taxi para volver a nuestro hotel que está en la otra punta y el conductor resulte ser un demente con una hija demente que resulta ser fan de All Time Low y quiera secuestrarnos para ser los juguetes sexuales de su hormonada hija adolescente?
- No s- Oh Jack, ¡deja de ver la tele! -Alex empezó a reír- Tan solo quiero dar una vuelta y despejarme después de una larga y estresante semana.
- Lo que yo decía -sonrió Jack- De todas formas tan solo nos quedan un par de conciertos para acabr la gira -suspiró.
- Exacto -sonrió, caminando con las manos en los bolsillos, mirando los escaparates distraídamente.
- Esta mañana me ha llamado el representante de los de We Are The In Crowd -soltó Alex.
- Mmm ¿y qué quería?
- Quieren que grabe una canción con ellos -chasqueó la lengua- Con las ganas que tengo yo de volver a casa y tirarme en el sofá sin hacer nada durante... lo que me queda de vida -rió.
- Eres estúpido -Jack sonrió- Solo es ir, grabar y volv- 
Alex le interrumpió, cogiéndole de la mano y echando a correr, tirando de él.
- Jack, Jack, Jack, vamos, corre, mira.
- Eeeeeh, despacio, espera ¿qué pasa? -se dejó arrastrar por Alex, preguntándose qué sería aquella vez lo que llamaba la atención del chico.
Entonces Alex frenó de golpe frente a una tienda, con una enorme sonrisa, mirando a Jack. Este, recuperando el aliento, echó un vistazo al exterior del local por el cual Alex presentaba tanto entusiasmo. 
Enarcó una ceja.
Un estudio de tatuajes.

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