Alex se quedó un rato pensativo, hasta que finalmente se encogió de hombros.
- Estaba demasiado borracho, supongo.
- Supones bien -sonrió Jack.
Alex le devolvió la sonrisa.
- Si la señorita me disculpa, voy a aclararme el pelo, porque se mete en mis preciosos ojos y se me estropean -rió, de camino al baño.
Jack le cogió por la muñeca tatuada, haciendo que soltase un pequeño quejido y se girase para mirarle, confuso. Jack volteó su brazo de manera que quedase el tatuaje a la vista y miró a Alex a los ojos, interrogante.
- ¿Qué pasa? -preguntó Alex, incómodo, con Jack a pocos centímetros.
- El tatuaje. ¿Por qué?
- ¿Por qué qué?
- Que por qué te has tatuado mi nombre, habiendo miles de cosas para tatuarse.
Alex se quedó un momento en silencio.
- Porque... porque eres mi mejor amigo, Jack -susurró.
- ¿Y ya está?
Alex asintió lentamente, sin dejar de mirar a Jack, a quien tenía aún demasiado cerca.
- Muy bien -Jack bajó la mirada apartándose, forzando una sonrisa- Ve a aclararte el pelo de una vez, anda, o se t-
Alex le cortó a mitad de frase pegando sus labios a los suyos, tirando de su camiseta para atraerle hacia él, pillando a Jack por sorpresa. Pero no tardó mucho en devolverle el beso, rodeando su cintura con sus brazos, pegando el cuerpo mojado de Alex contra el suyo.
No pensaba en lo que hacía. Alex tampoco.
Deslizó sus manos bajo la camiseta de Jack, recorriendo la espalda del chico con sus dedos, provocándole escalofríos, mientras se apretaba más contra él, como si no consiguiese tenerle lo suficientemente cerca.
Jack dejó escapar un pequeño gemido entre sus labios, sin despegarlos de los de Alex.
Alex. ¿Qué haces?
Se separó bruscamente de Jack, con la respiración acelerada.
- Lo... lo siento -se dio la vuelta, encerrándose en el baño de un portazo, dejándose caer en el suelo con la espalda apoyada en la puerta y la cara enterrada entre sus manos.
¿Qué estoy haciendo? Dios, esto no puede estar pasando. No me gusta Jack. No soy gay. Es mi mejor amigo. Y ya está.
Trataba de autoconvencerse a sí mismo de que todo aquello era un error.
Jack trataba de asimilar lo que acababa de ocurrir. No entendía nada. Pero dio por hecho que no era el momento de hablar de ello con Alex. Al menos él era gay, Alex no, que él supiera. De momento.
Se hizo una idea del lío mental que debía tener y suspiró., sacudiendo la cabeza.
Abrió la puerta de la habitación, con intenciones de salir, cuando calló en la cuenta de que su camiseta estaba empapada. Chasqueó la lengua, volviendo dentro.
Rebuscó entre la ropa que tenía por ahí tirada algo que ponerse, hasta que el móvil de Alex vibró con un mensaje nuevo. Se mordió el labio, muerto de curiosidad, y estiró una mano para cogerlo.
¿Contraseña? Se rascó la cabeza. Uhm. Boobies. A la primera. Puso los ojos en blanco. Demasiado predecible, Gaskarth.
Abrió la bandeja de entrada. Un nuevo mensaje.
Hey Ale, ¿nos vemos a las cuatro en el Starbucks de Fountain Av.?
Tenemos algunas cosas pendientes por hacer ;)
No llegues tarde.
Taylor xx
¿"Ale"? ¿Taylor? ¿Cosas pendientes por hacer?
¿Quién coño era esa tía y por qué se gastaba tantas confianzas con Alex? Con SU Alex.
Resopló. ¿Qué más da? Si total, lo nuestro es sólo un error para él.
Tiró el móvil sobre la cama y salió de la habitación, cerrando la puerta con fuerza tras de sí, chocándose de frente con Zack de la que salía.
- Mierda -murmuró, suspirando largamente- Lo siento.
- Caray, qué prisas - se estiró la camiseta, que por cierto era de Jack- ¿pasa algo?
- ¿Pasar? No, nada, qué va a pasar.
Zack se cruzó de brazos, mirándole con cara de madre, esperando una explicación.
- No me mires así, Merrick.
- Sé que pasa algo entre Alex y tú...
- No.
- ... y o me lo cuentas tú o me lo cuenta él -contestó, ignorándole.
Jack puso los ojos en blanco.
- Dudo mucho que sea él quien te lo cuente.
- Osea, que hay algo que contar -Zaack sonrió de medio lado.
- No. Sí. Osea, que no.
- Jaaaaaaaack, vengaaaaaaa, puedes contármelo -le puso ojitos.
- Que no hay nada que contar, joder.
Dicho esto se marchó escaleras abajo, sin que nadie supiese a dónde iba, dejando a Zack ahí plantado.
- Pepepeperooo.... -parpadeó varias veces, antes de encogerse de hombros y llamar a la puerta de la habitación donde aún estaba Alex, la cuál se abría.
- Joder, hoy todo el mundo se me adelanta -protestó Zack.
Alex le miró enarcando las cejas, sin entender.
- ¿Qué?
- ¿Qué le pasa a Jack?
- Y yo qué sé -echó a andar por el pasillo, hasta el ascensor.
- Ya, aquí nadie sabe nada. Parecéis críos, joder.
- Aham. Me voy -presionó el botón de bajada, volviendo a dejar a Zack solo por segunda vez esa mañana.
- Me cago en tu arte, Alexander William -maldijo en voz alta.
- Oiga por favor, guarde silencio -una señora asomó la cabeza por una puerta, haciendo a Zack murmurar una disculpa antes de volver a la habitación que compartía con Rian.
- ¿Y esa cara de indignación? -Rian levantó la vista de su PSP, poniéndola en pause.
- Estos dos gilipollas con los que compartimos grupo, que se enfadan entre ellos y lo pagan con el pobre Zack.
- Peleas de enamorados -rió Rian, volviendo a encender el juego.
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