Zack abrió la puerta de la habitación de Alex y Jack bien temprano por la mañana.
- Buenos díaaaaaaas bellas durmientes -gritó, sonriente.
Los chicos se sobresaltaron en la cama que compartían, donde dormían abrazados. Se miraron entre ellos, para después mirar a Zack.
- Ups. ¿Interrumpo algo?
- ¿Eh? ¿Interrumpir? No, nosotros no... Vamos que... bueno, estábamos... -Jack se aclaró la garganta, tratando de explicar por qué estaba durmiendo en la misma cama que Alex, y con este rodeándole con una pierna.
Zack soltó una carcajada ante su intento de explicación.
- ¿Vosotros os pensáis que soy tonto o algo así y que no lo sé todo ya?
Alex abrió los ojos como platos, para mirar a Jack, que levantó las manos en señal de inocencia.
- ¡Yo no le he dicho nada!
- Yo tampoco.
- ¿Entonces cómo lo sabe?
Volvieron a girarse los dos a la vez, centrando su mirada interrogante en Zack.
- ¿Desde... desde cuándo lo sabes? -preguntó Alex.
Zack se descojonó, con un suspiro.
- Desde el instituto.
Jack le tiró un cojín, sentándose sobre la cama.
- Imbécil.
- Inteligente -corrigió Zack.
Alex resopló.
- Ni se te ocurra contárselo a nadie. He visto muchas películas sobre cómo matar sádicamente a tu mejor amigo sin levantar sospechas.
Zack sonrió, revolviéndole el pelo.
- Sabes que no -le guiñó un ojo, deshaciendo el camino hasta la puerta- Y salid de la cama de una vez y moved el culo, que hace un día estupendo para salir a liarla por ahí, parejita -cerró la puerta con una risita traviesa, volviendo a su habitación, sin darles tiempo a quejarse.
Alex y Jack se quedaron en silencio, sin saber qué decir. ¿Tanto se notaba?
- ¿Parejita? -Jack enarcó una ceja, poniéndose una camiseta.
- Eso parece -Alex sonrió, feliz, con la idea, estirándose en la cama.
- No somos una "parejita", Alex.
La sonrisa desapareció automáticamente de la cara del rubio, que miró a Jack, extrañado.
- Ah, ¿no? ¿Entonces qué ... qué somos?
Jack chasqueó la lengua, desviando la mirada.
- No lo sé.
- ¿Cómo que no lo sabes? ¿Después de todo este tiempo piediéndome explicaciones a mí no me sabes contestar a eso?
¿Qué iba a contestarle Jack realmente? El comentario de Zack no había hecho otra cosa que traerle a la memoria toda la conversación que había mantenido con David un par de días antes. Todas las discusiones que había tenido con Pierre. El miedo. La indecisión. Cómo se había sentido identificado con él, pensando en su propio futuro con Alex.
- Mira, Alex... es solo que... no quiero que nos precipitemos con esto.
- ¿Eso qué significa?
- Pues eso significa que no quiero que esto salga mal. Así que tomémonoslo con calma. Tenemos toda la vida por delante, ¿sí?
Alex esbozó una media sonrisa.
- Toda una vida.
Jack sonrió, besándole brevemente.
- Exacto. Y no te me pongas cursi, que es muy temprano. Mejor vas a darte una ducha de agua fría.
Alex rió, pegándole en el brazo, mientras se metía en el baño.
- Cursi yo, encima.
Veinte minutos después se encontraba All Time Low al completo desayundando en la cafetería.
- Tres días y acabamos la gira, chicos -Rian sonrió ampliamente- Solo treeeeeees y luego somos libres.
Alex hizo que se secaba una lagrimilla imaginaria.
- Echo de menos a mi perro, ay.
- Pero si ya tienes uno -rió Zack, señalando a Jack, que le miró mal, escupiéndole el zumo que estaba bebiéndose.
- Me cago en tu madre, Barakat, ya puedes correr.
Los dos chicos se levantaron y empezaron a perseguirse en círculo por todo el local, hasta que los dueños les llamaron la atención y les prohibieron la entrada, dejándoles fuera, con la puerta cerrada en las narices.
Rian se descojonó, chocando los cinco con Alex.
- Punto de partido.
Alex soltó una carcaja, dejando escapar un suspiro.
- ¿Tenemos algo importante que hacer mañana?
- Mmm. No, creo que no. ¿Por?
- He quedado para grabar un videoclip con los chicos de We Are The in Crowd.
- Ya nos estás vendiendo, Alexander -Rian fingió llorar, dándole un puñetazo suave en el hombro después.
- Sólo será un día, creo que podréis sobrevivir sin mí -Alex rió, pellizcándole un moflete a rian mientras se levantaba de la silla- Venga vamos, que se nos hace de noche desayunando, Dawson.
Esa noche llegaron tarde al hotel, después de haberse recorrido medio Hollywood sitio por sitio y lugar por lugar. Acabaron en la playa, donde más de uno recibió un baño refrescante con ropa incluida, para que después algún otro acabase con un helado en la cabeza como venganza.
- Tengo fresa en el pelo, agh. Jack, te odio.
- Pues mira, tal vez algún día deberías probar a teñirte el pelo de ese color. Te favorece -Jack reprimió la risa, tumbándose en su cama.
- Claro, cuenta con ello -se quejó Alex, desde el baño, con la cabeza debajo del grifo.
- Oye, deja de ser tan quejica, que hoy tragó agua hasta mi carnet de identidad.
- ¡Pero no te compres helados de fresa!
- ¿De qué hablas?
- De lo estúpido que eres.
- Gracias. Yo también te quiero.
- Y yo a ti.
Alex rió por lo absurdo de la conversación, tirándose sobre Jack, con el pelo empapado, llevándose un tortazo de regalo.
- Capullo. Mañana no me ves en todo el día -se cruzó de brazos, haciendo que pareciese una amenaza, aunque era verdad.
- Estupendo.
- Genial.
- Perfecto.
Se quedaron en silencio durante casi un minuto entero, tratando de no reír.
- ¿Es en serio? -susurró Jack.
- Pues claro.
- Pero... pero... -le puso cara de drama, y Alex sonrió.
- Tengo que grabar un vídeo con el grupo de Tay. No llegaré muy tarde.
- Ah... -Jack puso cara de comprender, aunque en realidad no mucho- Pues buenas noches.
- Buenas noches, Barakat -sonrió Alex, cerrando los ojos con la cabeza apoyada en su pecho.
No tardó mucho en empezar a coger el sueño, hasta que Jack rompió el silencio, sobresaltándole.
- ¿Alex? -murmuró.
- Quéeee.
- Procura que no te violen mañana.
- Síiiii.
- ¿Alex?
- Ahaaaaam.
- Que te voy a echar de menos.
- Y yooooo.
- Agh. Duérmete.
- Si me dejaraaaas.
Jack suspiró, son una sonrisa, poniéndose a cantar muy bajito, como forma de darle las buenas noches a Alex.
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