Ay, losientolosientolosiento en serio. No me peguéis demasiado fuerte por haber tardado tanto en subir. M'sorry, babies, pero es que mi imaginación estaba fuera de combate. Well, but aquí estoy de nuevo. ¡FELIZ SAN VALENTIIIno. Aquí Jalex por San Valentín o nada. Que espero que os guste, que sois mucho amor y que muchas gracias por no aburriros de mí y seguir leyendo <3
Los labios de Alex no se volvieron a separar de los de Jack durante un largo rato. Sus besos se volvieron más profundos, más desesperados. Más violentos.
Empujó levemente a Jack hasta hacerle caer sobre el sofá, para sentarse a horcajadas sobre él.
El moreno se separó ligeramente, jadeante, lo cual Alex aprovechó para descender con sus labios por su cuello, dibujando la línea de su clavícula con ellos, mientras sus manos se deslizaban bajo la camiseta del guitarrista, con claras intenciones de querer quitársela.
Este dejó escapar un pequeño gemido y se dejó hacer, lo cual llevó a que instantes después ninguno de los dos conservase ya la camiseta puesta..
Alex colocó una mano en el pecho desnudo de Jack, para hacer que se tumbase y después colocarse sobre él. Hizo descender la misma mano que tenía en el torso del moreno hasta sus pantalones, donde hizo presión, jugando con el elástico de los calzoncillos del otro chico, el cual dejó escapar un jadeo.
- A-alex que... yo nunca he...-comenzó a decir Jack, siendo interrumpido por otro de los besos del rubio.
- Sh. Lo sé. Yo tampoco. Pero si quieres... si quieres paramos.
Una sonrisa se dibujó en los labios del moreno, que volvió a atacar los de Alex con un beso casi desesperado como respuesta.
El cantante no tardó mucho en pillar la idea, y pronto se deshizo de los pantalones de Jack, que cuando fue a hacer lo propio con los de Alex, lo único que consiguió fue que cayesen los dos al suelo. Alex se quejó, a la vez que el otro chico comenzaba a reírse.
- Menos mal que tu alfombra es blandita.
- Claro, como tú no has caído debajo.
- Cállate y bésame.
Los labios del rubio no tardaron ni cinco segundos en hacer lo que Jack le pedí, que esta vez acabó de desvestirle con más destreza que antes.
Alex volvió a colocarse sobre Jack, enredando los dedos en su pelo a la vez que le besaba. Finalmente juntó sus caderas con las de su chico, que arqueó la espalda, soltando un gemido mientras clavaba las uñas en la espalda de Alex.
Este dejó escapar un jadeo y comenzó a moverse con suavidad, sosteniéndole la mirada a Jack, que se mordía el labio inferior con fuerza.
Los dos chicos no tardaron mucho en llenar el salón con sus gemidos, respiraciones aceleradas y los nombres casi gritados del otro, para terminar finalmente con las frentes apoyadas la una contra la otra, respirando con dificultad.
Se quedaron un largo rato en silencio así, disfrutando del momento.
- Jack -susurró el rubio.
- ¿Sí?
- Te quiero.
Una sonrisa fue la única respuesta que obtuvo por parte del otro chico, que le colocó una mano en su nuca antes de besarle con dulzura.
- Yo también te quiero -murmuró un largo rato después, haciendo que el que sonriese esta vez fuera Alex.
- Te echaba de menos.
- Y yo a ti, rubito.
El rubio le pegó un puñetazo cariñoso en el pecho.
- No me llames rubito.
- ¿Por qué no? -contestó divertido Jack.
- Porque me voy a teñir el pelo.
- ¿Otra vez?
Alex le miró mal, haciéndole reír.
- Sí, otra vez. Y ya puestos me voy a vestir.
- Ay, no -Jack hizo pucheros, rodeando la cintura de su chico con los brazos, impidiendo que escapara.
- Pero si llevas toda tu vida viéndome desnudo, tienes que estar aburrido de mí -rió el inglés.
- Eh, eso nunca.
Alex sonrió.
- Drama queen -susurró.
- Diva -contestó Jack antes de besarle de nuevo.
Unos quince minutos después, Alex consiguió convencer a Jack de que le soltase con la excusa de darle de cenar, de forma que el moreno no tuviese la opción del 'no' con comida de por medio.
Sacó una pizza que tenía a medias del día anterior mientras llamaba para pedir otra, y se sentó en la encimera mordisqueando uno de los trozos.
Jack entró en la cocina, poniéndose la camiseta, y se sentó a su lado imitándole.
- Oye, Alex -dijo tras haberse quedado un buen rato en silencio.
- Dime.
- ¿Qué... qué vamos a hacer ahora?
El rubio se volvió a quedar callado durante lo que a Jack le pareció una eternidad.
- Que le jodan a la discográfica -se encogió de hombros finalmente, con la vista puesta en algún punto inconcreto de la pared.
- Pero...
- Pero nada, Jack -se volvió para mirarle.- Ya me da igual todo. Llevo demasiado tiempo preocupándome por los demás en lugar de preocuparme por ser feliz yo mismo. ¿Y sabes qué? Dudo mucho que pueda ser feliz sin ti.
El moreno sintió cómo se le llenaban los ojos de lágrimas casi sin querer, y se mordió el labio.
- Además, si nos piden dinero, pues nos metemos a putaaaaaaaaaas -bromeó Alex con una sonrisa, pasando un brazo por los hombros de Jack y besándole la mejilla.
- Tú solo procura que no se te caiga el jabón en las duchas de la cárcel -rió Jack, secándose un par de lágrimas.
- Como si eso fuese un problema -casi murmuró Alex, tratando de contener la risa mientras enterraba la cara en el cuello del moreno.
- Uh. Cómo te odio -protestó Jack, más bien refiriéndose a las cosquillas que le hacía el pelo del cantante en el cuello que el comentario.
- Qué más quisieras -dijo el otro, mordiéndole con suavidad, provocándole un escalofrío.
- GASK -empezó a quejarse Jack, pero el sonido del timbre le interrumpió y permitió a Alex escabullirse con una sonrisa inocente.
Fue casi corriendo a abrir, esperando a un chaval vestido de rojo con el uniforme de Telepizza, pero en su lugar encontró a unos sonrientes y cuchicheantes Rian y Zack.
Al menos llevaban pizzas.
- ¿Ho...la? -saludó Alex, sorprendido, pero feliz de verles allí.
Rian extendió una mano con la palma hacia arriba hacia Zack, con una sonrisa satisfecha.
- Mis 50 pavos.
- P-pero ... aún no..
Miró a Alex con cara de obviedad, y después a Zack otra vez.
- A las pruebas me remito.
El rubio se aclaró la garganta.
- Perdonad pero se os enfría mi pizza.
- Alex, díselo ya -protestó Rian.
- Que le diga qué.
- Que te has tirado a Jack.
El rubio se atragantó con su propia saliva.
- Pero... ¿por qué iba yo a...?
- Venga ya. Como si que llevases la camiseta del revés, el pelo... bueno, mejor no hablemos de tu pelo. Y eso sin mencionar el precioso chupetón que llevas en el cuello -contestó el batería con una sonrisa, mientras Zack sacaba la cartera ante tanta evidencia.
Justo cuando iba a replicar, apareció Jack por detrás.
- ¿Se puede saber por qué tardas tanto? ¿Te estás ligando al repartidor o...Ah, hola chicos -rió al ver a sus dos amigos, a la vez que abrazaba a Alex por la cintura.
- Así que Josh tenía razón -dijo Zack, entregándole un billete de 50 a Rian.
Alex frunció el ceño, pero no pudo evitar sonreír.
- La verdad es que podríais entrar en casa.
- ¿Tenía razón o no tenía razón? -le picó Rian.
- Eso, ¿la tenía?
El rubio resopló y dejó escapar una carcajada, y como toda respuesta se giró para besar a Jack en los labios con todo el cariño del mundo, como prueba tangible de que no tenía pensado volver a separarse de él nunca más.
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